Haití mantiene incremento de combustibles; afirman que las protestas tienen otro motivo

Primer ministro Ariel Henry sostuvo que los combustibles ya están disponibles para abastecer las estaciones de servicio, pero para esto es imprescindible restaurar la paz

Por: Redacción Mirador Central

Puerto Príncipe. El primer ministro de Haití, Ariel Henry, sostuvo hoy que mantiene la decisión de aumentar los precios de los combustibles que generaron masivas movilizaciones en el país, y llamó a la calma a los ciudadanos.

En un mensaje pregrabado y transmitido en la televisión nacional y las redes sociales, Henry deploró los actos de violencia cometidos en el territorio nacional y pidió a la población levantar las barricadas.

En su alocución también sugirió que las protestas no están relacionadas con el incremento sino con otros intereses, por las escenas de saqueos, vandalismo y la presencia del líder de banda Jimmy Cherizier, conocido como Barbecue, en una movilización en La Saline, barrio pobre del norte de Puerto Príncipe.

Este no es un movimiento de protesta ligado al tema del combustible, pues individuos fuertemente armados recorren las calles para cometer estos actos de vandalismo, señaló.

Asimismo, reconoció que el país sufrió grandes pérdidas en los últimos días y prometió utilizar los fondos generados por el retiro parcial de los subsidios a los hidrocarburos para ampliar los programas de apaciguamiento social, comprar de semillas y fertilizantes, reparar de canales de riego, así como incrementar los restaurantes comunitarios.

Para lograr estos objetivos, el primer ministro solicitó a los ciudadanos levantar las barricadas y permitir la libre circulación de personas y bienes, al tiempo que recordó que los enfermos necesitan atención y los comerciantes quieren seguir con sus negocios.

También aseguró que los combustibles ya están disponibles en cantidad suficiente para abastecer las estaciones de servicio, pero para esto es imprescindible restaurar la paz.

La capital y otras ciudades estuvieron bloqueadas durante cinco días consecutivos, mientras miles de ciudadanos se manifestaban contra el aumento que duplicó la gasolina e incrementó en un 89 por ciento el precio del diésel, cuando ya el país experimenta una aguda crisis económica con una inflación del 30,5 por ciento.

Manifestantes erigieron barricadas humeantes en las calles, limitando el paso hasta de los transeúntes, mientras los comercios, bancos, instituciones, embajadas y otros cerraron sus puertas y se interrumpieron vuelos internacionales.

Además, se registraron saqueos de instituciones como el Programa Mundial de Alimentos, la organización Cáritas, la Empresa de Electricidad, bancos, mercados, escuelas y universidades, entre otras entidades. (Prensa Latina)