Folclore dominicano

Por: María Hernández

El folclore es todo lo que en términos culturales identifica a la población de una nación determinada. Es el conjunto de las expresiones de tipo cultural y tradicional de un pueblo y además se denomina así a la disciplina encargada del estudio de todas estas materias.

Nuestro folclore es rico en elementos físicos y espirituales que se remontan al mismo origen de nuestro país como nación.

Son tan importantes los rasgos culturales que la República Dominicana tiene varios reconocimientos por el libro Guinness que identifican algunos lugares y prácticas musicales, culturales y religiosas como Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad, por la UNESCO, dentro de los que se destacan nuestro Merengue, en 2016 y la Bachata en 2019. También, el espacio cultural de la Cofradía del Espíritu Santo de los Congos de Villa Mella, en 2008 y la tradición del teatro bailado Cocolo.

La güira, la tambora, la maraca y el acordeón son instrumentos tradicionales propios de nuestros ritmos populares autóctonos como la música típica.

Nos surge la duda sobre la forma de escribir la palabra «folcklore», «folclore» o «folklore» como regularmente la hemos escuchado, pero de acuerdo a recientes datos de la Real Academia Española de la Lengua se ha optado por utilizar como buena y válida la palabra «folclore».

La palabra Folklore es originaria de la lengua inglesa y es también muy utilizada en nuestro idioma.

Dentro de los investigadores del folclore nuestro más reconocidos se encuentran el desaparecido Fradique Lizardo, el sociólogo Dagoberto Tejeda, Xiomarita Pérez, la desaparecida Casandra Damirón, Josefina Miniño, Elenita Santos, Nereyda Rodríguez, José Castillo, Roldán Mármol y Enerolisa. Ellos conforman solo una pequeña muestra de todas las personalidades que se han entregado por entero a darlo todo por el folclor de nuestro país.

Los dominicanos que residen en el exterior, así como los turistas que nos visitan y los residentes extranjeros en el país, quedan atraídos por los escenarios culturales que mantenemos a pesar de la fuerte presencia de nacionales haitianos en nuestro territorio, que vienen con su música, credos religiosos y otros rituales que afortunadamente no han logrado eliminar nuestras raíces, en todos los ámbitos, aunque son practicados en algunas provincias como sucede con el gagá, una expresión de la espiritualidad de los pobladores de Haití, que ha sido prohibida en provincias como San Pedro de Macorís, por la alta carga de violencia en las calles que se escenifica en estos bailes con un contenido elevado de Vudú.

Otra muestra del folclore dominicano lo constituyen los trajes típicos que se utilizan principalmente en actividades como bailes oficiales de los ministerios de Turismo y Cultura de la República Dominicana y en fiestas tradicionales a nivel local y en el ámbito internacional.

Lo más nostálgico para un dominicano residente fuera de nuestro país es identificar en la nación en donde se encuentra algún pedacito de su país que se puede representar también en productos que son netamente de origen nacional como el café, puros, cacao, cazabe, miel y algunas bebidas que son la carta de presentación de lo nuestro en playas extranjeras.

La forma de hablar del dominicano es algo peculiar y aunque, cuando estamos en nuestro país, no nos damos cuenta ciudadanos de otras naciones sí reconocen el cantadito de los dominicanos, al igual que nosotros diferenciamos a los residentes de algún país, en particular, por su forma de pronunciar el español como sucede con los cubanos, argentinos, venezolanos, colombianos, puertorriqueños, entre otros.

Los carnavales son otra faceta de la cultura dominicana muy importante, los cuales han llegado a representar regiones completas por la particularidad de las coloridas caretas que emocionan a grandes y chicos en diferentes provincias de nuestro país en donde se destaca a La Vega, como la ciudad más carnavalesca a nivel nacional.

Los artesanos son otro elemento importante dentro de nuestro folclore en donde se destacan tanto en el plano local como internacional las famosas muñeras sin rostro. También, los murales en las calles son otra forma de destacar nuestro folclor a grandes rasgos.

El arte culinario no se puede quedar, tenemos platos específicos que solo se preparan en la República Dominicana y que extrañan los dominicanos cuando están lejos de su patria, como el sancocho, la bandera dominicana: arroz, habichuela y carne, el mangú con huevos o salami, las famosas habichuelas con dulce, el chicharrón con cazabe, los tostones o plátanos verdes fritos, entre otros.

El viernes 19 de agosto de este 2022 se celebró el Día Mundial del Folclore del Centenario de la Coronación de la Virgen de la Altagracia. Esta actividad se realizó aquí, con dedicación especial a Cuba, en homenaje al Ballet de San Cristóbal y al merenguero Vicentico Pacheco, frente al monumento Fray Antón de Montesinos, en la Ciudad Colonial.

En nuestro país se conmemoran, dentro de la Iglesia católica, tres grandes festividades religiosas el 21 de enero, Día de la Virgen de la Altagracia, protectora de los dominicanos, 24 de septiembre, Día de la Virgen de las Mercedes, patrona de la República Dominicana, el jueves de Corpus Christi y dentro de la iglesia evangélica se celebra cada 1 de enero la gran concentración cristiana «La Batalla de la Fe», eventos importantes que ya forman parte de identidad de los dominicanos que dan seguimiento a cada una de estas actividades, sin importar el lugar en donde se encuentren.